Tolerar ambulantaje abre puertas a actividades ilícitas: Humberto Lozano Avilés

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Ante el aumento de puestos ambulantes, la inseguridad y robo a comercios establecidos incrementa

En conferencia de prensa, el ing. Humberto Lozano Avilés, presidente de la Cámara de Comercio Servicios y Turismo (Canaco) de la Ciudad de México, sostuvo que el comercio ambulante abre las puertas a actividades ilícitas, ya que se propicia la compra-venta de mercancía robada y de piratería.

Indicó que los comercios establecidos han exigido durante años la liberación de las calles del Centro Histórico del incontable número de vendedores que había en la zona y, aunque esto se logró en 2007, hace algunos meses este tipo de comercios ha vuelto a proliferar, sobre todo en Eje Central Lázaro Cárdenas, La Lagunilla, República de Argentina y en la Zona Rosa.

Por ello, el representante del comercio formal hizo nuevamente un llamado a las autoridades para que retiren a los vendedores en vía pública y se cumpla el estado de derecho, ya que los comerciantes establecidos han reportado que sus ventas bajaron hasta un 70% y han sido víctimas de la inseguridad.

Lozano Avilés también señaló que es cierto que todos tienen derecho a trabajar, pero la diferencia es que el sector que representa lo hace cumpliendo con la ley y pagando impuestos, “basta que la ciudad sea botín de partidos, de grupos, que valiéndose de demandas legítimas busquen obtener un curul y cuando lo obtienen no generen ninguna propuesta en favor de los grupos que supuestamente defienden”, sentenció.

Los vendedores informales no sólo no cumplen con las obligaciones fiscales, incumplen también con leyes como la Ley de Movilidad, la Ley de Establecimientos Mercantiles, Ley de Seguro Social…, transgreden los derechos de autor y propiedad intelectual con el pretexto de vender más barato.

En cuanto a las marchas que aquejan sobre todo el primer cuadro de la ciudad, indicó que hay una pérdida aproximada de 71 millones de pesos por ventas no realizadas, que repercute no sólo en los comercios sino en las familias que dependen de las ventas del día a día o de las propinas que reciben por su trabajo.

Finalmente, reiteró que no criminaliza a las personas, sino la actividad ilícita que incumple la normatividad, daña la imagen de la ciudad y afecta a la economía nacional.